Falsas: eran tus palabras al hablar día tras día.
Enamorada: me tenias con tus promesas.
Días: de desvelo por querer saber de vos.
Estúpida: al creer que sí existías.
Rencor: por haberte perdonado el haberme dejado plantada.
Ironía: de un amor fugaz.
Corazón: partido por tu mentira.
Odio: por creerte y no dejarte ir.
Pienso en lo versátil que se puede ser con una persona que
no conoces, con un alma que se revela y
demuestra algún tipo de cariño. Por qué dire “algún” y no solo “cariño” u otra palabra complementaria; será porque lo
que narraré sonará a eso. Palabras que iban y venían, mensajes de ánimo para
poder avanzar en mis proyectos y abriéndome
los ojos para que apunte a tener un mejor estilo de vida. Todavía recuerdo
aquel mensaje “ Vos podes tener algo mejor, no te quedes con migajas….cuando
llegue vamos a ser felices, porque nos merecemos. Merecemos estar juntos y
darnos el amor que tenemos guardado desde hace muchísimo tiempo y el destino no
nos quiso juntar”.
¿Quién diría que me enamoraría mas de un extraño que de mi
ex? ¿Qué pensaría mi antigua pareja si se enterase de todo lo que me pasaba por
la mente cuando estaba con él y pensaba en el otro? El purgatorio es mínimo con
la pena que debo pagar el día de hoy; me quede con la ilusión de verte, tenerte
y besarte. Aquel abrazo que soñe desde hace mucho tiempo atrás; aquel beso que
creí soñar y jamás llegara.
Porque… no eras real; mi mente y mi alma me jugaron una mala
pasada. Enamorarme de un fantasma como si tuviese 15 años, sentir mariposas en
la panza nuevamente.
Hoy cierro esta cruel etapa, el dolor y vacío que dejaste
nuevamente no sanara tan rápido. Las personas son ángeles que pasan a dejarnos
algo lindo, un aprendizaje…una cosa que conlleva tiempo y momentos de soledad
para sanar y soltar.
Tengo que dejar ir esta burda ilusión que se implantó, que algún
día te vería y podríamos sanarnos el corazón. Darnos el amor, que en un momento
nos prometimos. Los “te quiero” se los llevo el viento, el abrazo que quedo
pendiente. Vienen nuevamente los pensamientos oscuros que traen aparejadas
sensaciones de incertidumbre y pesar.
¿Es necesario seguir pagando por pecados cometidos
anteriormente? La pausa que debería haber hecho hace dos años comienza ahora,
todo dolor pasado voy a tener que ir sanando.
Por estas cuestiones pienso y reafirmo que no estoy
preparada para amar.